“Y como tarea, visitaran la dirección electrónica que estoy escribiendo en el pizarrón, leerán la lectura: Internet Shopping y enviarán a mi correo electrónico la idea principal del texto” Sus repuestas usuales son: “No tengo tiempo de ir al ciber ó es difícil para mí hacer uso del internet”. Lo que pretendo demostrar con esta breve narración, es la resistencia que presentan los alumnos para el uso de tecnología con fines de aprendizaje. Es muy común para ellos utilizar internet únicamente como un espacio social: chat, enviar correos electrónicos, bajar música y videos, visitar paginas como hi5 para hacer amigos así como publicar información. Considero entonces que propongamos tareas donde la información requerida la puedan obtener de sus amigos virtuales. Ejemplo: planifica unas vacaciones en el extranjero para la familia Hernández integrada por Roberto (padre), Estela (madre, Lucia (hija) y Carlos (hijo). Su presupuesto es de 10, 000 dólares. Para ello, lo más probable es que pidan opiniones entre sus amigos y lleguen a una solución.
La juventud de este siglo es muy dinámica, no le gusta aprender de forma pasiva, se interesan mucho por actividades donde ponga en juego sus habilidades e interactuar socialmente les llama mucho la atención. Proponer tareas reales, nos permite demostrar que lo aprendido en el aula tiene un fin. Esto no es fácil, suelo caer en la rutina una y otra vez, pero ver las caras de aburrimiento de mis alumnos me incita a cambiar mi método de trabajo.
En conclusión, en clase se debe de trabajar con actividades que implique el uso de tecnología sin propósitos de investigación pura. Se debe de contar con la habilidad de conseguir cubrir nuestros objetivos de enseñanza de manera dinámica y entretenida, sin olvidar que es lo que les gusta o disgusta a nuestros estudiantes. No pretendamos sobreponer nuestros intereses a los de ellos.
La juventud de este siglo es muy dinámica, no le gusta aprender de forma pasiva, se interesan mucho por actividades donde ponga en juego sus habilidades e interactuar socialmente les llama mucho la atención. Proponer tareas reales, nos permite demostrar que lo aprendido en el aula tiene un fin. Esto no es fácil, suelo caer en la rutina una y otra vez, pero ver las caras de aburrimiento de mis alumnos me incita a cambiar mi método de trabajo.
En conclusión, en clase se debe de trabajar con actividades que implique el uso de tecnología sin propósitos de investigación pura. Se debe de contar con la habilidad de conseguir cubrir nuestros objetivos de enseñanza de manera dinámica y entretenida, sin olvidar que es lo que les gusta o disgusta a nuestros estudiantes. No pretendamos sobreponer nuestros intereses a los de ellos.
Deni felicidades ya estamos apliacndo parte de las tecnologias en nuestros saberes.
ResponderEliminarUn abrazo y sigamos aprendiendo de estos medios.
Cordialmente
Delfino
Hola Deni, nuestros estudiantes como dices tú son inquietos, creativos, trabajadores; eso lo debemos aprovechar en beneficio de nuestras clases, entre más se impliquen en las actividades haciendo lo que les gusta, se obtendrán mayores beneficos para todos.
ResponderEliminarMalena