jueves, 11 de diciembre de 2008

Los saberes de mis estudiantes

“Y como tarea, visitaran la dirección electrónica que estoy escribiendo en el pizarrón, leerán la lectura: Internet Shopping y enviarán a mi correo electrónico la idea principal del texto” Sus repuestas usuales son: “No tengo tiempo de ir al ciber ó es difícil para mí hacer uso del internet”. Lo que pretendo demostrar con esta breve narración, es la resistencia que presentan los alumnos para el uso de tecnología con fines de aprendizaje. Es muy común para ellos utilizar internet únicamente como un espacio social: chat, enviar correos electrónicos, bajar música y videos, visitar paginas como hi5 para hacer amigos así como publicar información. Considero entonces que propongamos tareas donde la información requerida la puedan obtener de sus amigos virtuales. Ejemplo: planifica unas vacaciones en el extranjero para la familia Hernández integrada por Roberto (padre), Estela (madre, Lucia (hija) y Carlos (hijo). Su presupuesto es de 10, 000 dólares. Para ello, lo más probable es que pidan opiniones entre sus amigos y lleguen a una solución.
La juventud de este siglo es muy dinámica, no le gusta aprender de forma pasiva, se interesan mucho por actividades donde ponga en juego sus habilidades e interactuar socialmente les llama mucho la atención. Proponer tareas reales, nos permite demostrar que lo aprendido en el aula tiene un fin. Esto no es fácil, suelo caer en la rutina una y otra vez, pero ver las caras de aburrimiento de mis alumnos me incita a cambiar mi método de trabajo.
En conclusión, en clase se debe de trabajar con actividades que implique el uso de tecnología sin propósitos de investigación pura. Se debe de contar con la habilidad de conseguir cubrir nuestros objetivos de enseñanza de manera dinámica y entretenida, sin olvidar que es lo que les gusta o disgusta a nuestros estudiantes. No pretendamos sobreponer nuestros intereses a los de ellos.

Mi confrontación con la docencia

Es una buena oportunidad de analizar las circunstancias que originaron mi estancia en la docencia. Resulta que soy Ingeniero Mecánico egresada de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica Unidad Azcapotzalco, del Instituto Politécnico Nacional. Mi profesión no es muy común para el sexo femenino y por eso me agrada. Me gusta estar donde se pueda marcar una diferencia, se que tenemos la idea de que las Matemáticas no fueron hechas para las mujeres o viceversa, pero una muestra de todo lo contrario soy yo y todas aquellas mujeres que están dedicando sus esfuerzos al estudio de alguna ingeniería.
Cuando acababa de titularme, regrese a mi lugar de origen: Acatlan de Osorio, y el Instituto Tecnológico Superior de esta localidad, una escuela que estaba en sus inicios, solicitaba personal. Desde luego que me llamó la atención, así es que hice los trámites necesarios y resulta que me contrataron puesto que cubría el perfil que requerían. Tenía planeado en buscar un trabajo en la industria, algo más relacionado con mi profesión, pero necesitaba empezar a trabajar y generar currículo. Pensé que en algún futuro no muy lejano tendría la oportunidad de cambiar de empleo. Sin embargo la oportunidad nunca se presento o más bien nunca la busque esa es la verdad. Precisamente porque estaba contenta con lo que hacía, tal vez en el fondo era comodidad, puesto que es muy práctico tener nuestro trabajo solo 10 minutos lejos de casa, eso nadie lo puede negar, o sí?
En este empleo, cada semestre tenia que estar renovando contrato, desde luego que eso no me agradaba del todo, para la institución es muy ventajoso pero desde mi punto de vista a los trabajadores solo nos provocaba inestabilidad. En la escuela de enfrente, CBTa 184, estaban solicitando maestros de Ingles, pues después de una serie de problemas el maestro titular de la materia renunció. Así es que no perdí tiempo en pensarlo y vine a solicitar una oportunidad, me había quedado sin trabajo después de estar laborando en el Instituto por tres semestres, pues resulta que me ofrecían menos horas de las esperadas. Mi contratación fue casi inmediata debido a que la escuela requería de alguien con conocimientos del área. Desde luego que no ha sido fácil, existe muchos problemas para obtener una base además del recelo por parte de los compañeros de trabajo, pero eso es parte del proceso.
Ser maestro me ha dado muchas satisfacciones pero al mismo tiempo muchas decepciones. Es un trabajo difícil, sobre todo cuando se tienen la preocupación de contribuir en la educación de los adolescentes. Siento un fuerte compromiso con el sistema educativo en México, se que la calidad en el proceso enseñanza-aprendizaje es mi responsabilidad y no la de nuestro gobierno o autoridades educativas. Estoy consciente que a pesar de nuestras carencias debemos de hacer lo posible por ofrecer lo mejor de las enseñanzas. Ofrecer clases comunicativas y significativas es mi objetivo, para eso cada que tengo la oportunidad me actualizo en cuanto a técnicas de enseñanza.
No ser maestro de profesión significa que me debo de esforzar doble. No basta con tener dominio de un tema hay que saber transmitir la información a nuestros alumnos y esa es la parte que mas tengo que trabajar.
Es frustrante cuando me doy cuenta que después de todo un semestre, los alumnos aún no dominan los conocimientos básicos. Sin embargo, mis clases las disfrutan mis alumnos, me lo han dicho y eso me da gusto pero también me confunde. Puedo concluir que si ellos tienen la disponibilidad de estar en clase y poner atención yo debo de preparar sesiones interesantes en una palabra.
Es trabajo de ambos. Educar a un nivel medio superior es un gran compromiso. Debemos preparar a nuestros alumnos porque son ellos los que se contribuirán en el desarrollo de nuestro país. No podemos exigir cuando nosotros no contribuimos en el mejoramiento de nuestro sistema educativo.

Mi aventura de ser docente



Empezaré por decirle que hasta hace poco pensaba que el dominio de conocimientos era suficiente en el proceso enseñanza-aprendizaje. Sin embargo me he dado cuenta que estaba equivocada.
Enseñar no es fácil, requiere de una serie de capacidades para lograr que nuestros alumnos adquieran conocimientos y sobre todo que los dominen.
En mis clases de Ingles, por lo regular siempre empiezo con platicar un poco acerca de lo que hicieron horas antes. Después mi clase se enfoca demasiado en transmitir conocimientos. Sé ahora que ese no es el mejor camino, debo de darles oportunidad a ellos de interactuar y sobre todo demostrar que pueden aplicar lo que aprenden.
Dominar una segunda lengua es complicado. Yo casi lo olvido y exigía demasiado a mis alumnos. Hoy estoy con la idea de proporcionarles menos información para que la puedan digerir y sé que su aprendizaje va a ser más significativo.
Las sesiones son un reto, afortunadamente tengo alumnos que ponen de su parte para aprender, pero me debo de preocupar por los que sienten no necesitar de lo que les enseño para sobrevivir.
Es aquí donde debo de redoblar esfuerzos. Algo que me interesa demasiado es tener clases interesantes y únicas. Clases donde mis alumnos no quieran que termine la sesión. Se que puedo lograrlo. Puedo decirle que sé muy bien donde cometo errores y a pesar de ello es difícil corregir por falta de información. Sé que no hay formula mágica y por eso estoy aquí.
Me preocupa mucho la calidad educativa que ofrecemos en nuestra escuela. Hasta ahora no es la mejor, no voy a pedir que los demás se preocupen, voy a actuar yo y empezaré por esta especialización.

Eso es todo y hasta luego.